Mitos de la contramarcha II

Sólo pueden ir a contramarcha hasta los 15 meses

Bienvenido al mito menos argumentado de todos. Normalmente va acompañado de frases como "es que no hacen sillas que sirvan para más tiempo ACM" o perlas como "es que no hace falta". También tiran de mitos como "para qué le vas a llevar con esa edad a contramarcha si se aburren" y finalizan con una apertura de catálogo mostrándote los colores tan maravillosos de otras sillas. 


What???? Me digaaaa??? Y eso por qué? 


¿Por algún tipo de mutación extraña? ¿Porque a los 15 meses se sacan el carnet de conducir? ¿Porque se aburren? Ah, no, esta última ya os la expliqué ayer… 


Os propongo un juego: A la siguiente persona (si es alguien que trata de venderos la silla más bonita y que más margen le deja) que haya cogido aire y os haya soltado esto sin pestañear, sin respirar y sin bracear, le soltáis un: ¿Ah si? ¿Y eso por qué? 


Y le miráis sonrientes y [email protected] Y a ver qué dicen. Y luego me contáis sus argumentos. 


Y es que si os dicen al menos tres de los mitos que desvelaremos a lo largo de esta semana, os invito a una caña. 


Baaaaah pues porque totaaaaaaaal, a esa edad ya se aburren - carita sonriente - Vete mirando el catálogo, mira qué colores tan bonitos. Además, es I-Size. 


Ahá. 


En fin. 


Efectivamente y como ya os imaginaréis. Los peques no sólo pueden sino que es más que recomendable que vayan a contramarcha al menos hasta los cuatro años - 18 kilos - la altura que permita la silla que tienes. Y si te quedas con las ganas, pues la siguiente silla también a contramarcha. 


Y es que su frágil cuerpo, no llega a proporcionarse a esa edad, ni mucho menos. Su cabeza pesa muchísimo más en proporción, comparando con lo que nos pesa en edad adulta.  Y si quieres saber (recordar) lo que se siente, puedes ponerte un casco de moto de los buenos, o un casco de bici con algunos pesos puestos alrededor. Verás qué risa. Ahora imagina que te empujan. Ya no te ríes tanto. 


Y si con esto no fuera suficiente, los huesos de su columna vertebral, las cervicales, no osifican totalmente hasta los cinco o seis años aproximadamente, lo que le añade fragilidad al asunto. 


Para terminar de añadirle más emoción, las sillas para peques de esa edad, no están preparadas para llevarles con cinturón de seguridad obviamente, van con arnés. Eso es añadirle todavía más peligrosidad al asunto, ya que en un impacto leve, que puede ser en ciudad tranquilamente, el arnés frenaría el torso pero la cabeza iría libre hacia adelante, con lo que toda la fuerza recae en las cervicales y el riesgo de unas lesiones irreversibles es mucho más alto de lo que nos gustaría. 


No, no son modas. Son leyes de la física. Y no molan nada cuando juegan en nuestra contra. Es cuestión de aliarse con ellas, de entender un poquito de lo que nos contó el gran Newton y de reflejar todo ese amor que sentimos por nuestros hijos en un acto tan simple como alargar la contramarcha un poco más. Los suecos ya lo hacen. Hace 50 años que se dieron cuenta.

Te dejamos el enlace a un post buenísimo de Re-tensión infantil, disfrútalo. Y muéstraselo al mundo.