¿Por qué portear?

¿Acabas de escuchar la palabra "porteo" por primera vez?

Hola! 


Si has llegado a este post es seguramente porque has empezado a oír hablar  del porteo y no tienes la más mínima idea de lo que es. O porque alguien te ha dicho que tienes la posibilidad de portear a tu futuro bebé y tú ni siquiera sabes cuál es la finalidad. 


Pues bien, mi objetivo es que conozcas sus por qué de la forma más objetiva posible, que así es como debería llegar la información a las familias que están a punto de tener un miembro de la familia más. 


¿Es obligatorio? Para nada. Como no lo es llevarles en carrito, ni que duerman en una cuna o en tu cama, o darles purés o sólidos. Se trata de que las decisiones que tomes en la crianza y en esa aventura que te espera (la más bonita pero también la más dura), te ayuden a disfrutar cada minuto y a sobrellevar el cambio lo mejor posible. 


  ¿Por qué portear? 

   Te diré que existen dos motivos principales (que te los voy a desgranar con mucho gusto): La practicidad y los infinitos beneficios para la salud       emocional y física de tu bebé. 


  Portear es práctico, básicamente porque te da dos manos. Es muy probable que tu bebé quiera brazos todo el rato y está bien, da gustico tenerle tan cerca, pero en ese momento dejarás de ser multitarea para pasar a hacer una sola cosa. Sostenerle. Ni leer un libro, ni recoger la casa, ni llevar el paraguas, ni pasear a tu perro…. sólo sostenerle y hacer malabares para llevar el carro en la otra. Y entonces me dirás, “pues si es para esto, cualquier tipo de mochila sirve, total, para llevarle colgado….” Pues no. Porque si lo haces de forma que ni respeta su cuerpo, ni el tuyo, se limitará muchísimo más el tiempo de porteo, porque notarás más el peso, porque te hará daño en la espalda y porque es esencial que la posición del bebé sea lo más natural posible para favorecer su desarrollo. 




BENEFICIOS A NIVEL PRÁCTICO


  • Te facilita la vida, te devuelve tus manos
  • Te ayudará en el establecimiento de la lactancia materna
  • Te ayudará a fortalecer el vínculo (tanto si eres la mamá como si eres el papá)
  • Si respetas tu centro de gravedad, podrás portear todo lo que necesites, el dolor no te limitará


En el mercado existen infinidad de portabebés diferentes y la ventaja es que en función de tu cuerpo o posibles lesiones anteriores, podrás elegir el que más se adecúe a tus necesidades. 



BENEFICIOS A NIVEL DE DESARROLLO Y CUIDADO DEL BEBÉ


  • Te permite hacer el piel con piel de forma segura, para ese primer contacto tan necesario, para estabilizar la frecuencia cardíaca, reducir el estrés y aprovecharte del efecto termorregulador que provoca esa conexión cuerpo a cuerpo. 
  • Normaliza su respiración y reduces la producción de cortisol en su cerebro (menor estrés)
  • Ayuda al desarrollo del oido interno, del equilibrio y la propiocepción. 
  • Al estar cerca de lo que conoce, del pecho, todo lo que rodea a la lactancia materna (si existe) irá más fluido, los tiempos se acomodarán a sus propias necesidades (lactancia a demanda) y el hecho de no ponerse muy nervioso antes de tomar, hará que trague menos aire, que la toma sea mucho más tranquila y descanse más a gusto entre una y otra (que tranquilamente puede ser una media hora más o menos)
  • La posición de ranita favorece su desarrollo, es la postura idónea para sus caderas
  • Prevendrás dolencias relacionadas con la postura, como la plagiocefalia. 
  • Ayudarás a aliviar los dolores de tripa


¿Y CUÁL ES LA POSTURA QUE DEBE TENER MI BEBÉ? 































En esta infografía puedes ver claramente cual es la postura adecuada :

  • Cabeza a la altura de los besos
  • Piernas en M, con una abertura de unos 45º
  • Espalda ligeramente curvada 
  • Vías respiratorias libres (una curvatura excesiva de la espalda te hará estar insegura porque el bebé se hace una bolita, ahí es donde debes corregir y dar mas tensión a tu portabebés)


  ¿Y MI POSTURA? 

Básicamente la tuya. Ni una sola modificación. 


Lo que sí es importante que sepas es que en función del tipo de parto que hayas tenido, será recomendable utilizar unos u otros portabebés. 


Por ejemplo, si has tenido una cesárea, es preferible que no cargues peso en la cintura durante un largo período de tiempo (este período variará en función de tu recuperación)


Y si has tenido una gran episiotomía o te ha quedado el suelo pélvico dañado, una buena revisión en un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico y una rehabilitación, por ejemplo, con hipopresivos, para contrarrestar la hiperpresión que produce llevar un peso añadido (ojo, que ese peso es mayor y peor compensado si llevamos a los peques en brazos) 


En la foto puedes ver cuál es la diferencia de llevar un peso paralelo a tu cuerpo, colgando y haciendo que tengas que inclinarte hacia atrás para equilibrar el conjunto dentro de tu centro de gravedad o repartir bien el peso y no forzar tu musculatura más de la cuenta. 

Por no hablar de la comodidad para tu bebé y de que con una postura óptima, no favoreceremos que una posible patología que ya exista, se acentúe. 

Estos argumentos son válidos sea cual sea la edad del peque que porteemos. Como puedes ver, la niña dela foto tiene unos cuatro años pero, si fuese necesario portearla para, por ejemplo, ir al monte, lo haríamos en la espalda y manteniendo la misma posición. 

 





Y dicho esto, te invitamos a que acudas a una tienda especializada en portabebés cerca de tu localidad, para que puedas ver y probar las diferentes opciones y elegir la que más te guste. 

No sabes cuánto portearas, ni si lo harás, pero como con el carrito pasa más o menos lo mismo y es más caro, llevar siempre tu portabebés cerca por si acaso, te pondrá la  vida más fácil y bonita, sin duda. 

Disfruta de ese olor, de esas babas y del calorcito que desprende su cuerpo, que un día no muy lejano verás los resultados. Ese día, tendrás que pedirle los abrazos que cada vez están más caros.