Un consumismo alejado de la seguridad de los bebés

El mercado que intenta anular la lógica

 

 

 

Pero fíjate, que el argumento más recurrente en el mundo de la maternidad - paternidad, siempre es justamente ese: la seguridad de los bebés. 

Churros para que no se giren en la cama. Sillas de paseo con amortiguadores. Cunas con barrotes de seguridad. Correas, sujeciones, dinero, dinero, dinero. 

¿Y la silla del coche? Heredada. Regalada. O en el mejor de los casos comprada pero sin ayuda “humana” para instalarla correctamente. 

Y ahora dime, ¿Cuántas veces te has imaginado a tu bebé dentro de esa sillita de paseo mega ligera y súper conocida? Y luego, quizás la uses, con suerte, cinco o seis meses porque lo que no te habían contado es que tu bebé prefiere otro tipo de colchón, más amoroso y calentito: tu pecho. 

Bien. ¿Cuántas veces te has imaginado a tu bebé dentro de la silla del coche? Ups. Ninguna probablemente. 

No es nuestra culpa. Es este mercado tan consumista que nos lleva a creer que necesitamos toooooooodas esas cosas cuando realmente, ninguna de ellas está diseñada para salvarle la vida. 

Sólo hay una que está pensada para salvar vidas. 

Y aquí, comienzan los contra - argumentos. 

“Bah, pero que no será para tanto, eso lo dices para vender”. 

Si sólo quisiera vender, tendría de todo tipo de sillas, ¿No crees? 

“Pero que se aburren”

¿En la escala del 1 al 10 cuánto te preocupa su aburrimiento y cuánto su salud? Estoy segura que lo que te preocupa es su salud. 

“Pero les molestan las piernas”

Cuéntame cuántas veces te ha dicho que le molestan las piernas. ¿Quizás es una apreciación tuya? 

 Insisto. Es el mercado. Indirectamente nos meten ideas en la cabeza y es en esas ideas en las que nos basamos para argumentar y razonar. En un lugar en el que no existen las sillas a favor de la marcha, seguramente no te plantearías esto. 

¿Cuántas veces tu peque ha intentado hacer algo peligroso y tú le has disuadido? Entonces, ¿Por qué no equiparas tu lógica para detectar un riesgo a los viajes en coche? Seguramente serás muy prudente, pero en un accidente casi siempre hay dos variables y muchas veces puede que no sea tu responsabilidad. En este caso, estoy segura de que intentarías controlar todo lo que depende de ti para que tu peque salga ileso. Y lo único que podemos controlar, es la silla. 

Sólo es un cambio de concepto. 

Sólo es una forma diferente de ver las cosas a como nos las presentan en esa campaña vertiginosa de compras innecesarias durante los meses previos al nacimiento del bebé. 

¿Nuestra intención? Que te lo cuestiones. Que investigues, que busques información. Confiamos 100% en tu instinto.